
Como cada año por estas fechas nos invade puntualmente, con crisis o sin ella, la fulminante epidémia de la "fiebre consumista". Patología transmitida muy eficientemente por su más aliada: la aclaparadora publicidad.
És, pues, una ocasión idónea para refleccionar sobre este "lavado de cerebro" en el cual estamos sometidos, y el antídoto no és otro que el consumo responsable. Eso significa que, además de moderados, hemos de ser conscientes que adquirir cualquier producto, no tan solo se respete el medio ambiente, sinó tambien los derechos básicos y fundamentales de los trabajadores, es decir, sus condiciones de trabajo.
Por esto, el comercio justo ofrece una verdadera alternativa en este consumismo irracional, recordando que són las pequeñas acciones cuatidianas las que realmente contribuyen a tener un mundo más fraterno y solidario.
Mª Isabel.








Comentarios recientes
hace 9 horas 22 mins
hace 1 día
hace 2 días
hace 4 días
hace 5 días