
Hay en cada amanecer
un diamante
que compite con el rocío
en esparcir la luz
hecha de jirones
entre el follaje de ceibas,
robles y caobos.
Ese diamante de luz,
tu boca,
de albos marfiles,
anunciando que el día llega,
y es tu beso promesa
de soñados paraísos








Argivo, gracias por compartir...me gusto mucho.
Saludos.
A vos, gracias por detenrete en estos versos-----------------
Argivo